Fuentes

01_F_batallas_DSCN9208 Casi todas las fuentes antiguas de Granada están labradas en calizas procedentes de Sierra Elvira. Entre ellas podemos citar la Fuente de las Batallas (en Puerta Real), las fuentes de las plazas Bibrambla, Campillo, Trinidad, Plaza Nueva, la Fuente de los Leones, el pilar de la calle San Jerónimo y muchas otras repartidas por distintos puntos de la ciudad. En ellas se pueden observar los restos de crinoides.

En la placeta Rector Salvador Vila (es un pequeño ensanche en la calle Álvarez de Castro, a espaldas del Ayuntamiento) hay un pilar muy singular porque está tallado en calizas nodulosas. Es de color rojo y en el centro de la piedra frontal podemos observar un ammonites de unos 5 cm de diámetro.

Entre todas las fuentes de Granada destaca la Fuente de Carlos V, por su monumentalidad y por los fósiles que contiene. Está situado en el entorno de la Alhambra, en la subida desde la cuesta de Gomérez, justo por debajo de la Puerta de la Justicia.

La fuente de Carlos V fue diseñada por Machuca y labrada a mediados del siglo XVI. Se emplearon tres tipos distintos de roca, cada una con diferentes fósiles. El pilar propiamente dicho está construido con un caliza procedente de Sierra Elvira, distinta de la que se ha utilizado normalmente para fachadas y pavimentos. Esta roca se formó en un ambiente marino profundo, durante el Jurásico temprano, hace unos 180 millones de años. Los únicos fósiles apreciables son trazas de bioturbación, las huellas que dejaron los organismos que se alimentaban de la materia orgánica disponible en el sedimento del fondo del mar (esta misma roca se empleó también en la fuente de los delfines, situada en el Jardín de los Adarves de la Alcazaba y en el Pilar del Toro). El muro sobre el que se apoya la fuente está construido con calcarenitas en las que se pueden reconocer moluscos bivalvos del grupo de las conchas de peregrino (pectínidos) y trozos de ostras. Más difíciles de identificar son los fragmentos de algas calcáreas y de briozoos. A la derecha del pilar se encuentra un muro de sillares de travertino, en ellos se pueden observar huecos o moldes de tallos y de hojas de plantas.