Presentación

En Granada muchas rocas ornamentales empleadas en la construcción de los edificios, de las fuentes y de los pavimentos contienen fósiles. Por eso pasear por las calles de Granada es también pasear por la historia de la vida que nos desvelan los fósiles; es pasear por el tiempo, un tiempo en millones de años. Es posible que estemos andando sobre los restos de animales que vivieron en el mar hace casi 200 millones de años o que nos situemos frente a un muro construido con rocas mucho más modernas.

Los edificios antiguos se hicieron con rocas procedentes de canteras cercanas a la ciudad porque desplazar los materiales desde zonas lejanas era un gran problema. El transporte se hacía en carretas tiradas por esclavos o por animales. Estas rocas y los fósiles que contienen proporcionan una información muy interesante de la historia geológica de nuestro entorno. Los pórticos de la mayor parte de los edificios históricos (Hospital Real, Facultad de Derecho, Real Chancillería…) están hechos con calizas de Sierra Elvira y contienen unos fósiles llamados crinoides. La fachada de la Catedral o del Palacio de Carlos V nos permitirán ver fragmentos de conchas marinas procedentes de las canteras de Escúzar.

En construcciones más modernas y pavimentos se han empleado rocas que, a veces, proceden de zonas mucho más lejanas. En la Plaza del Ayuntamiento pisaremos arrecifes formados por rudistas de algunas canteras cercanas a Bilbao. En las paredes del mercado encontraremos algas rojas y erizos procedentes de Huéscar.

Los paleontólogos de la Universidad de Granada queremos ayudaros a reconocer los fósiles de la ciudad y animaros a descubrir cómo eran los pobladores de la Tierra hace millones de años. En nuestro Departamento de Estratigrafía y Paleontología tenemos unas vitrinas con estos fósiles de la ciudad que os invitamos a visitar.